Carta de un charrua
Hoy cuando leía unos apuntes que recolecté este fin de semana en mi Rosario natal (actualmente resido a 180 Km. de allí); me encontré con un cuento, publicado el viernes 20 de octubre de 2006, por el Señor Gustavo Conti en el diario la Capital.
No pude evitar emocionarme (de solo pensarlo se pianta otro lagrimón); la alegría que me dio; a pesar del mal momento tanto institucional como futbolístico que actualmente nos toca a pasar a todos los charruas, a nuestro querido Central Córdoba.
Cuanta alegría me dio, cuantos llantos también me robó, pero como dicen en la reciente película argentina ganadora del Oscar, “la pasión no se cambia”.
Pasión heredada desde mi abuelo, cuyo nombre figura en la plaqueta del club; lo recuerdo al “nono” mordiendo el alambrado, nunca insultando a un jugador charrua pero si comiéndole el oído al rival; mi viejo, un tipo poco demostrativo pero que en la cancha era una fiera alentando al equipo, fue el que me inculcó el amor por el azul de tablada
A pesar de mis 30 años, nunca olvidaré aquella final contra Gimnasia y Tiro de Salta; el subcampeonato del 1996; el 3 a 0 a ese Estudiantes de Plata que arrasaba con los rivales; a aquel gran equipo que no pudo evitar el descenso a la 3º categoría del fútbol argentino
Nunca dejaré de ser un hincha de “MI” glorioso Central Córdoba; saben porque…
PORQUE LA PASION NO SE CAMBIA.
( Marcos Capelli )
DNI 27882094
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