submit2
Inicio / Al final se rompe

general      01-02-2020
Al final se rompe
imagen

Central Córdoba jugó un partido de terror en su visita a Argentino de Merlo, fue ampliamente superado y, pese a una gran actuación de Giroldi, se quedó con las manos vacías en la última jugada de la tarde.

A no equivocarse. La imagen de los minutos finales, de un equipo que parecía cerca de ganarlo de contraataque y que lo termina perdiendo en una acción de pelota parada, no refleja lo que fue el trámite. Córdoba nunca estuvo en partido y, en el juego de los merecimientos, debió irse tres o cuatro goles abajo. Sólo una soberbia actuación de Matías Giroldi y la tremenda impericia de los atacantes rivales a la hora de definir permitieron estirar la definición hasta lo último.

Lo concreto es que durante ochenta minutos el claro dominador fue un local que, de la mano de algunos buenos rendimientos individuales y no mucho más, impuso condiciones y decidió cómo se debía jugar el partido.

Con ese panorama, el Charrúa se fue al descanso con el arco en cero casi exclusivamente por las intervenciones de su arquero, que en esos 45 minutos iniciales tuvo tres o cuatro atajadas clave. La mayoría de esas situaciones de riesgo tuvieron un denominador común: el desequilibrio individual de Alan Salvador, que prácticamente siempre complicó a Trejo y Casini en el sector derecho de la defensa.

En la faz ofensiva, lo poco que se vio tuvo que ver con arrestos individuales y algunos desbordes aislados. La única ocasión manifiesta de gol llegó con un centro de Sgotti y un anticipo de Tedesco que tapó de buena forma el arquero Hansen.

En el complemento, Eduardo Bustos Montoya mandó temprano a la cancha a Saucedo (de buen partido, otra vez) y rearmó la alineación con un 4-4-2, pero ni así solucionó las complicaciones en el fondo. Los desbordes de Salvador y las atajadas de Giroldi siguieron siendo moneda corriente.

Recién en el tramo final, con Argentino ya desgastado y sin su figura en cancha, el Matador se empezó a animar y generó algo de peligro. Lo más claro estuvo en los pies de Lescano, que solo en el área chica la tiró increíblemente afuera tras un gran centro de Saucedo.

Pero cuando moría el partido y un punto valioso parecía venirse a Rosario, llegó un córner desde la derecha y un cabezazo de Matías González que dejó sin chances a Giroldi y marcó la ventaja definitiva.

Un punto sobre seis es una cosecha pobre, está claro. No obstante, lo más preocupante no está en los resultados, sino en las formas. Córdoba no sólo no mejoró su rendimiento respecto del año pasado; lo empeoró. Resulta un pecado imperdonable que, después de un mercado de pases en el que había tres cupos de refuerzos, no se haya siquiera intentado solucionar el problema que hay en la generación de fútbol. Y a esto se suma una fragilidad defensiva alarmante.

Las dificultades van más allá del esquema. Lo que el equipo necesita es decidir a qué quiere jugar y en función de eso elegir los intérpretes que mejor se adapten a la idea. Mientras eso no pase, será muy difícil.

 

Alejandro López Vega

Foto: @MarcaDeAscenso (Twitter)